Pues bien, sólo puedo empezar más que agradeciendo toda la ayuda recibida, por parte de los equipos directivos, así como el apoyo de alumnos y padres/madres; para poder desarrollar mi labor estos meses transcurridos, tras cuatro paredes.
Y aún así parece que nada ha cambiado, pues seguimos estando pegados a una pantalla, o pegados a una mese, o a un pupitre. Con los alumnos igual de alejados de lo que le vamos enseñando, sólo con aquellos que son nuestros preferidos, o que son los más trabajadores... porque los demás son unos "vagos".
Perdón pero tenía que descargar la rabia que tengo, de terminar unas reuniones de evaluación donde, en algún que otro momento se ha dicho esta y otras palabras, que prefiero no recordar.
Estamos locos o qué? Se nos ha ido la cabeza? Tenemos una oportunidad de aprender con la dificultad añadida de la ineptitud global para afrontar situaciones similares, y nos da por pensar cómo hemos de hacer exámenes para que no copien los alumnos. De veras que no sé en qué mundo vivimos, o si lo sé, creemos que nada de todo esto ha pasado... y que sigue todo igual.
Pero no, y esto va a cambiar, pese a quien pese. O mejor, ya ha empezado. Al menos de mi parte que no quede.
NOTA: es muy fácil decir lo que he escrito porque soy el profesor de Religión en sendos institutos, donde ninguno tiene nada que envidiar al otro.
Padre, maestro y siempre en camino, codo con codo, con quiera compartir el maravilloso camino de la educación
viernes, 5 de junio de 2020
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Tras cuatro paredes
Pues bien, sólo puedo empezar más que agradeciendo toda la ayuda recibida, por parte de los equipos directivos, así como el apoyo de alumnos...
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Pues bien, sólo puedo empezar más que agradeciendo toda la ayuda recibida, por parte de los equipos directivos, así como el apoyo de alumnos...